Emmanuel Macron da positivo para el coronavirus

El presidente francés trabajará en aislamiento, y otros líderes europeos que han estado en contacto con él serán sometidos a pruebas de detección del virus.

PARÍS — El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha dado positivo en las pruebas del coronavirus y trabajará de forma aislada durante la próxima semana, lo que lleva a otros líderes europeos con los que se reunió a tomar medidas de precaución y complica los esfuerzos de Europa para superar una segunda ola paralizante de la pandemia.

El palacio presidencial del Elíseo anunció la enfermedad sin aclarar los síntomas de Macron ni la gravedad de su estado. Como uno de los dirigentes más jóvenes de Europa, con 42 años, el presidente no se encuentra entre los más vulnerables al virus, pero se sabe que sus efectos son impredecibles. Cuán transparente será la oficina presidencial sobre su condición a medida que evolucione sigue siendo una interrogante sin respuesta.

Gabriel Attal, el portavoz del gobierno, dijo: “Ayer por la noche, el presidente empezó a sentir síntomas parecidos a los de la COVID-19. Inmediatamente se aisló y se hizo una prueba PCR. El resultado nos fue comunicado esta mañana”. Añadió que se estaban haciendo esfuerzos a través del rastreo de contactos para identificar a cualquiera que se haya reunido recientemente con Macron.

El gobierno español anunció que el primer ministro Pedro Sánchez, que almorzó con Macron el lunes, ha suspendido sus actividades oficiales hasta el 24 de diciembre. En Portugal, el primer ministro António Costa, que almorzó con Macron el martes, dijo que se aislaría y se haría la prueba. Charles Michel, alto funcionario de la Unión Europea, entrará en aislamiento después de haberse reunido con Macron el lunes, dijo un portavoz.

Emmanuel Macron da positivo para el coronavirus

Prime Minister António Costa of Portugal, right, lunched with Mr. Macron on Tuesday.Credit…Ian Langsdon/EPA, via Shutterstock

La forma en que Macron contrajo el virus es un misterio. Otros líderes mundiales que lo han tenido —incluyendo el presidente Donald Trump, el presidente Jair Bolsonaro de Brasil y el primer ministro Boris Johnson de Gran Bretaña— fueron más arrogantes o escépticos acerca de la pandemia. Macron, sin embargo, ha sido coherente al destacar la gravedad de la amenaza.

En el pasado Francia ha sido reticente a revelar detalles de la salud de su presidente. El cáncer que se llevó la vida de François Mitterrand, por ejemplo, solo fue mencionado en voz baja, si acaso. El aura augusta de la presidencia ha sido vista como incompatible con el detalle de las funciones corporales. Pero como presidente modernizador, Macron puede querer un enfoque transparente.

La cascada de líderes aislados llega en un momento difícil. Los europeos de todo el continente están inquietos por las medidas restrictivas que se han convertido en una fastidiosa forma de vida. Después de seis semanas de un segundo confinamiento, el martes entró en vigor un toque de queda a las 8 p.m. en toda Francia. Durará al menos otro mes.

Las luces de Navidad brillan sobre las fantasmales calles parisinas donde todos los restaurantes están cerrados. La temporada de fiestas será una pálida sombra de sí misma. En la capital gastronómica del mundo, la gente se verá obligada a comer sándwiches en las bancas de la ciudad.

El 21 de diciembre, Macron celebrará en aislamiento su cumpleaños número 43. Su esposa, Brigitte Macron, de 67 años, dio negativo el martes y también trabaja aislada.

Europa enfrenta su más severa recesión desde la Segunda Guerra Mundial. Es probable que la desaparición del escenario de varios líderes agudice la ansiedad. Millones de personas han sido despedidas. Se espera que la economía francesa, la segunda más grande de la eurozona, se reduzca en un nueve por ciento este año.

El más alto funcionario de la Unión Europea Charles Michel, izquierda, y el primer ministro Pedro Sánchez de España, derecha, se reunieron con Macron el lunes.Credit…Imagen de consorcio por Martin Bureau

Se han gastado miles de millones de euros para amortiguar el efecto devastador del virus, pero las perspectivas de una rápida recuperación se han desvanecido a medida que el número de casos en toda Europa aumentó de nuevo este otoño. El banco central francés dijo el lunes que la actividad no se recuperará a los niveles prepandémicos antes de 2022. Alemania, los Países Bajos y la República Checa están entre los países que recientemente han impuesto confinamientos.

El semanario francés Le Point informó que Macron había cenado el miércoles por la noche en el Palacio del Elíseo con una docena de sus aliados políticos, que estaban todos socialmente distanciados unos de otros en una larga mesa y llevaban mascarillas, excepto cuando comieron. Algunos asistentes dijeron que durante la cena Macron no mostró ningún síntoma.

El índice de aprobación del presidente ha estado rondando el 38 por ciento, relativamente alto para un başkan francés. Cayó hasta el 24 por ciento en 2018. Su dura respuesta en temas como la seguridad, las amenazas terroristas yihadistas y la inmigración ha reflejado el estado de ánimo de una parte significativa de un país golpeado.

No estaba claro si ahora recibiría un impulso por solidaridad hacia su condición o si la preocupación por un vacío político afectaría su popularidad. Faltan 18 meses para las próximas elecciones presidenciales.

Las esperanzas de tiempos mejores están depositadas en una vacuna. El primer ministro Jean Castex, que también trabajará en aislamiento después de asistir a la reunión semanal del gabinete con Macron el miércoles, anunció esta semana que las inoculaciones comenzarán en la última semana del año.

Se espera que Francia reciba un primer envío de 1,16 millones de dosis para entonces, una vez que las autoridades europeas y francesas hayan aprobado la vacuna Pfizer-BioNTech. Pero la vacuna no será la panacea inmediata.

Desde que comenzó la pandemia, ha habido más de 2,4 millones de casos de COVID-19 en Francia y alrededor de 59.000 muertes, entre las peores cifras de Europa. Los nuevos casos están promediando unos 12.000 al día. El número de pacientes en cuidados intensivos ha disminuido a unos 2900 desde el segundo confinamiento, en comparación con los casi 5000 de hace un mes, pero eso no ha sido suficiente para evitar la imposición de un toque de queda en temporada navideña.

Colaboraron con reporteríaRaphael Minderdesde Madrid, Liz Alderman, Constant Méheut y Aurelien Breeden desde París, y Matina Stevis-Gridneff desde Bruselas.

Roger Cohen es el jefe del ofis en París del Times. Fue columnista de 2009 a 2020. Ha trabajado para el Times por más de 30 años y ha sido corresponsal y editor en el extranjero. Criado en Sudáfrica y Gran Bretaña, es estadounidense naturalizado. @NYTimesCohen


Source: The New York Times

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